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sábado, 16 de enero de 2010

La Jaula



Ésta es la historia de un loro que desde hacía un buen número de años vivía enjaulado, y su propietario era un anciano al que el animal hacía compañía.
Cierto día, el anciano invitó a un amigo a su casa a deleitar un sabroso té.
Se encontraban los dos hombres tomando el té, cuando el loro comenzó a gritar insistente y vehementemente: –¡Libertad, libertad! . Durante todo el tiempo en que estuvo el invitado en la casa, el animal no dejó de reclamar libertad. Hasta tal punto era desgarradora su solicitud, que el invitado se sintió muy apenado y ni siquiera pudo terminar de saborear su taza.
No podía dejar de pensar en el loro. Tanto le atribulaba el estado del animalito que decidió que era necesario ponerlo en libertad y tramó un plan. Iba a aprovechar la primera ausencia del anciano para liberar al pobre loro.
Un día después, el invitado se apostó cerca de la casa del anciano y, en cuanto lo vio salir, entró en su casa, donde el loro continuaba gritando: “!Libertad, libertad!”. Al hombre se le partía el corazón. ¿Quién no hubiera sentido piedad por el animalito? Se acercó a la jaula y abrió la puerta de la misma.
Entonces el loro, aterrado, se lanzó al lado opuesto de la jaula y se aferró con su pico y uñas a los barrotes de la jaula, negándose a abandonarla. El loro seguía gritando: “!Libertad, libertad!”
Como este loro, son muchos los seres humanos que dicen querer cambiar, madurar o hallar la libertad interior, pero que se han acostumbrado a su jaula interna y no quieren abandonarla.

jueves, 14 de enero de 2010

Añoranza

Hoy ha llovido casi todo el día
Cómo añoro el verano!!!!!!

martes, 12 de enero de 2010

Sorbete de rana


Para sobrevivir al crudo invierno, la rana del norte de los bosques de América ha desarroyado una gran capacidad de supervicencia.
Aunque pueda parcer absurdo, se podría afirmar que simplemente estas ranas mueren, dejan de ser "seres vivos" para pasar a ser "congeladores de células".

Confinada en su habitáculo bajo tierra, comienzan a sucederle una serie de cambios, el flujo sanguíneo empieza a llenar de glucosa todas las células del cuerpo, la sangre se congela hasta llegar al corazón, el cual pasa a un estado de crionización.

Una vez en esta situación, el pequeño anfibio es el equivalente a un cubito con forma de rana. Si en este momento se pisara o arrojara al suelo se rompería en miles de pedazos...

Dentro de ella, no obstante, subsisten las células, desconectadas, independientes y estáticas, sobreviviendo de la glucosa. Esto sí que es desconectar, no?

Cuando el invierno pasa, unas fibras alrededor del corazón empiezan a cargarse de electricidad estática y cuando están suficientemente llenas, la sueltan de golpe, provocando el equivalente a un electroshock, que pone en marcha el corazón. Esto hace que el proceso se invierta y la rana sea, de nuevo, un ser vivo con completa funcionalidad.

domingo, 10 de enero de 2010

Pont d'en Gil


Empezado el año con la buena intención de disfrutar más de nuestros paisajes, esta mañana hemos ido de excursión a ver el Pont d'en Gil.
Este puente de roca natural se encuentra en el litoral oeste de Menorca y se ha formado por las oscilaciones del mar.
Al fondo podéis ver la silueta de Mallorca, la isla vecina.

jueves, 7 de enero de 2010

El puerco espín



Un día crudísimo de invierno, en el que el viento silbaba cortante, unos puerco-espines se apiñaban, en su madriguera, lo más estrechamente que podían.
Pero resultaba que, al estrecharse, se clavaban mutuamente sus agudas púas.
Entonces volvían a separarse; pero el frío penetrante los obligaba, de nuevo, a apretujarse.
Volvían a pincharse con sus púas, y volvían a separarse.
Y así una y otra vez, separándose, y acercándose, y volviéndose a separar, estuvieron hasta que, por fin, encontraron una distancia que les permitía soportar el frío del invierno, sin llegar a estar tan cerca unos de otros como para molestarse con sus púas, ni tan separados como para helarse de frío.

A esa distancia justa la llamaron urbanidad y buenos modales.

domingo, 3 de enero de 2010

Isla del Aire


Como veo que os gustan los faros, os enseño otro: el faro de la Isla del Aire.
Esta ubicado en un pequeño islote frente a la playa de Punta Prima, al sur de Menorca.
La primera foto está hecha en la misma Isla del Aire y podéis ver el faro y el estrecho camino que nos lleva hasta él. La segunda la hice desde la playa de Punta Prima.
Espero que os guste.